|
Existen varios tipos de prótesis de mama. Las más utilizadas hoy en día son las compuestas por una cubierta de silicona sólida, muy resistente y compuesta por triple capa, y un contenido de gel de silicona, con una textura y consistencia lo más parecida posible al tejido natural. Vienen de fábrica estériles, rellenas y selladas. El gel de silicona se fabrica hoy día cohesivo, es decir, de tal consistencia que, en caso de rotura de la cubierta, no se derrama ni sale de la prótesis. Hay otra variante, las rellenas de suero fisiológico (es decir, agua con sal), que consisten en una cubierta vacía de silicona que, una vez colocada en su sitio, se rellena de líquido mediante una válvula hasta alcanzar su tamaño. Son menos utilizadas, ya que en algunos casos pueden perder líquido a través de la válvula y vaciarse espontáneamente. En cuanto a la superficie, hay prótesis de mama de textura lisa y rugosa. Hoy en día, se emplean sobre todo las rugosas, debido a su menor incidencia de contractura capsular. Y en cuanto a la forma, las hay redondas y anatómicas. Estas últimas suelen reservarse para casos de aumento de pecho con ausencia casi total de glándula, ya que rellenan más la parte inferior de la mama que la superior. Las prótesis vienen en varios tamaños y proyecciones, y la cirujana decide cuál es la más indicado para cada paciente, a la vista del resultado que se pretende conseguir.
|