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El resultado tras una reducción de pecho es inmediato en cuanto a la funcionalidad, puesto que se experimenta una liberación del peso que suponían unas mamas de gran volumen, y ello mejora enormemente la calidad de vida de la paciente. Sin embargo, es importante recordar que tras una reducción las cicatrices son importantes y permanentes, aunque la cirujana hará lo posible por que se noten lo menos posible. Con el tiempo, las cicatrices irán notándose menos. Tras una reducción de pecho pasarán unos meses hasta que sus mamas adquieran el aspecto definitivo; aún así, los pechos cambiarán ante los estímulos hormonales normales, el embarazo o los cambios de peso. Puede necesitar algo de tiempo hasta acostumbrarse a su nueva imagen corporal. Si sus expectativas son realistas, usted estará muy satisfecha con el resultado de la reducción de pecho. A pesar de las cicatrices, el resultado estético de la mamoplastia de reducción es altamente satisfactorio y reconfortante. El trastorno estético que puede suponer un exagerado volumen mamario es fuente de graves y trascendentales complejos a cualquier edad, pero particularmente en la adolescencia, con significativas repercusiones psicológicas. Pero es que, además del aspecto meramente estético, un exagerado volumen mamario puede provocar transtornos funcionales respiratorios, y posturales a nivel de la columna vertebral, con dolor y deformidad de la espalda. Esta intervención previene tales trastornos, mejorando sustancialmente la calidad de vida de la paciente.
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