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Las principales aplicaciones de las infiltraciones de grasa del propio paciente en las técnicas de rejuvenecimiento facial, embellecimiento y aumento de volúmenes y mejora de cicatrices y otros inestetismos, y ha recodado que actualmente no es posible el trasplante de grasa de una persona a otra para fines estéticos.
El uso que se puede dar a la grasa actualmente es única y exclusivamente en beneficio de uno mismo. En aplicaciones estéticas y cosméticas, la grasa autóloga puede emplearse para rejuvenecimiento facial, de la zona periorbital, relleno de pómulos o mentón y en el área corporal para relleno de mamas o glúteos. En aplicaciones de cirugía reparadora, es útil para el tratamiento y elevación de cicatrices; mejora de malformaciones congénitas de la cara; mejora de lipoatrofias producidas por el tratamiento con antirretrovirales; cuidado de úlceras crónicas; lesiones producidas por radioterapia y para reconstrucción mamaria.
Fuente: Salud Estética 12.01.2010
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