La cuperosis y la rosácea son dos afecciones faciales diferentes que pueden ser tratadas eficazmente mediantes láser Nd-YAG, luz pulsada IPL o láser Génesis, dependiendo de la extensión facial de la cuperosis / rosácea: Si las venillas están localizadas en pequeñas zonas de la cara, nosotros las tratamos, con porcentaje de éxito del 88% de los casos, mediante el láser Nd-YAG de pulso largo a 1064 nm Coolglide® de Cutera. Su aplicación consigue la remisión del enrojecimiento presente en esta afectación cutánea, así como de los granitos y telangiectasias, alcanzando un altísimo índice de satisfacción por parte de los pacientes. En nuestra experiencia, la mayoría de los pacientes permanecen libres de síntomas hasta 4 años después del tratamiento. El número de sesiones depende de las características del paciente. Si las venillas están en la mayor parte de la superficie facial, entonces el tratamiento ideal es mediante luz pulsada IPL. Nosotros empleamos la IPL LimeLight ® de Cutera, que tiene una longitud de onda muy corta con pulsos de un máximo de 7000 W y hasta 12 milisegundos de duración. Al igual que en el caso anterior, el tratamiento es altamente satisfactorio tras un número variable de sesiones que depende de las características del paciente. Por último, si lo que hay es un enrojecimiento facial con ausencia de venillas, entonces la mejor solución es el láser Génesis® de Cutera, que utiliza un haz de baja potencia y alta frecuencia a 1064 nm para rejuvenecer delicadamente la piel. Este tratamiento combina un sistema de baja potencia con pulsos del orden de microsegundos y frecuencias de repetición elevadas para conseguir aliviar el enrojecimiento disperso.
|