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No se puede establecer un tiempo estándar a partir del cual el pecho empieza a sentirse blando al tacto tras un aumento de pecho. En realidad, es un proceso progresivo que empieza a los dos o tres días tras la operación y que puede durar hasta 6 meses. El tiempo depende, entre otras cosas, del volumen de glándula mamaria que la paciente ya tuviera antes de la intervención. Las mujeres con más glándula, una vez desaparecida la inflamación inmediata tras la operación, empezarán a notarse su propia glándula, que queda por encima del músculo. Así, aunque éste esté aún en tensión por la prótesis que está debajo, la glandula estará blanda al tacto. Cuando la paciente no tenga apenas glándula, el músculo pectoral estará más cerca de la dermis y, hasta que no se distienda del todo, la mama seguirá dura al tacto. En general, el pecho suele empezar a ser blando al tacto entre el mes y medio y los dos meses del postoperatorio, y seguirá ablandándose durante los meses siguientes. Dra. Prada
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