|
Una de las claves para que no queden cicatrices marcadas tras la intervención es retrasar al máximo su exposición al sol. Es imprescindible aplicar protección solar con cremas de un mínimo de 50 o 60 de factor de protección hasta pasados 6 meses tras la intervención, o mientras las cicatrices estén rojas. Estas cremas se venden en farmacias. Si tras una abdominoplastia toma el sol con una protección menor que la indicada antes de que las cicatrices estén completamente blancas, pueden pigmentarse, es decir, oscurecerse, y quedar así demasiado visibles causando resultados no deseados. Dra. Prada
|